domingo, 5 de junio de 2011

Childe Hassam

Hoy el cielo lloró todo lo que debió llorar. Las luces brillaban dos veces al mismo tiempo, una en su propia bobina y otra en los charcos lluviosos y, como por intuición, reflejado en el suelo mojado, se me vino a la mente ciertos cuadros de un pintor americano. Childe Hassam. 

Son hermosos los grandes acabados de sus pinturas, sobre todo en las que la protagonista incondicional es la lluvia. No se, al ver el cuadro de al lado soy capaz de oler como la tierra se va mojando poco a poco y por mi nariz entra cierta humedad tan reconfortante como la misma agua cayéndome poco a poco en la cara.
Me gusta caminar tranquilamente bajo el sonido de las gotas rebotando en el suelo. El universo se vuelve uno solo unido por el agua, cielo y tierra, y todo ser es uno cuando la lluvia cae.

Pero, sinceramente, el mejor cuadro, para mi gusto, de este pintor es Rainy Night.
No se si será la lluvia, la luz, los coches de caballos o los sombreros de copa pero quien me diera poder estar sujetando un paraguas en ese mismo momento.

Me pongo a pensar en todo el alboroto de esa húmeda noche. En las historias de cada persona corriendo bajo la lluvia, como la mujer que aparece en primer plano o los carros que se escabullen ente la multitud como alejándose de nuestra mirada de espectador.

Es un cuadro frío y a la vez cálido. ¿Como puede ser eso? Frío por la temática y el color predominante, por todos los azules y los grises que componen la imagen y cálido, aun que no físicamente, si en su interior. Toda esa gente, envuelta en largos abrigos y tapada con paraguas negros buscan su camino para llegar a una gran cena, a un espectacular concierto en el Metropolitan ópera o , quizás, simplemente a casa. Por eso es tan interesante esta obra. Porque en su interior nos cuenta, no una ni dos historias, si no cientos de historias de aquellas personas que buscan su lugar bajo la lluvia de aquella noche. 

Muchos buscaran hoy ,también, su lugar bajo la lluvia de Madrid.


                                                                        

viernes, 3 de junio de 2011

De Madrid ¿a donde?

¿Alguna vez os habéis parado a pensar en vuestro futuro? Seguramente más de uno ha querido terminar siendo toda una figura a recordad en los libros de historia por un u otro logro.
Son tantas las posibilidades en la vida que nadie sabe realmente como sera todo dentro de, quizás ¿media hora?
Realmente si lo supiéramos ¿de que valdría vivir? Es eso lo interesante de cualquier persona. No saber nada de lo que pueda pasar y, aún más cotidiano, nada de lo que esta pasando en este mismo momento.

Yo, cada vez que abro los ojos, me veo a lo lejos. Una figura borrosa rodeado de tenues nubes de duda que camina continuamente hacía algun lugar inconcreto. Me veo triunfando y siendo alguien a quien miren por la calle cuando pasa y que me señalen susurrando mi nombre por debajo de las manos delatadoras.
Estaría cómodo con esta situación supongo...

Pero, cada vez que los cierro, los ojos digo, no me veo más allá de lo que soy ahora mismo. No soy ni famoso, ni un modelo a seguir, ni el ídolo de nadie pero aun asi, aun asi soy quien quiero ser.

¿Cual es mi verdadero sueño? No estoy seguro. Me siento tan satisfecho de mi vida presente que sinceramente no me importa acabar pintando retratos de gente corriente que retratos para gente no tan corriente.

jueves, 2 de junio de 2011

El arte por el arte

Todo se marchita en este mundo. Todo tiene principio y fin, desde la flor mas sencilla y delicada hasta el cuerpo más arrogante y humanizado.
Ya no es lo que era, el arte, ya no es lo que un día fue. ¿Donde está el encanto del ingenio y la perseverancia?
En esta sociedad, corrompida en todos sus extremos por el I.P.R., ya no queda lugar para cosas tan superfluas  como la visión de una buena obra. Ahora todo se rige con la eteriedad, con la muerte prematura de cualquier modo de arte por su simpleza y poco entrego. ¿Quien quiere realmente eso?

Nada en este mundo irreal sobrevive demasiado tiempo. Cada substancia, sin poder evitarlo, se transforma en un parásito de algo mayor. No hay libre albedrío si no asquerosa carroñería para conseguir ver la luz del día una vez más. Eso es a lo que llamamos arte.

Reivindico la postura más "bohemia" del concepto artistico. Reivindico la libre eleccion del publico sobre el objeto de arte. Reivindico EL ARTE POR EL ARTE y no por los merchants de tal o cual lugar y sus engrosados bolsillos.

No hagas arte para el publico, haz publico para el arte.